La administración del presidente Donald Trump planea introducir cambios en las normas laborales del gobierno federal que podrían facilitar la disciplina y el despido de aproximadamente 50.000 empleados públicos de carrera en puestos de alto nivel.
La Oficina de Administración de Personal de Estados Unidos (OPM), organismo encargado de la gestión de la fuerza laboral federal, emitió el jueves una norma definitiva que crea una nueva categoría de empleados para funcionarios de carrera cuyas funciones están relacionadas con la aplicación de las políticas de la administración.
De acuerdo con la normativa, los trabajadores incluidos en esta nueva categoría dejarían de estar sujetos a las protecciones laborales que, durante décadas, han establecido requisitos estrictos para el despido de empleados federales. Esto permitiría a las agencias gubernamentales aplicar medidas disciplinarias o ceses con mayor facilidad.
La medida afectaría a funcionarios que ocupan cargos de alto rango en distintas agencias del gobierno federal y forma parte de un esfuerzo por modificar la estructura del servicio civil.







